lunes, 3 de octubre de 2011

Entrevistas de la Bestia: Sucesos de la séptima fase

Nicolás Goldbart

Tras años de trabajar de montajista, Nicolás Goldbart decidió debutar como guionista y director en "Fase 7", irrumpiendo las pantallas argentinas con un combo inusual para el cine argentino, mezclando el western con la ciencia ficción y el humor con el suspenso.

El cine de la Bestia cruzo ríos y desiertos hasta su encuentro, para conversar sobre "Fase 7", el cine y todo lo que lo rodea. 

¿Que conclusiones sacaste a partir del estreno comercial de "Fase 7"?

Es tan difícil estrenar una película como hacerla. Es muy complicado, porque yo hice una película que apuntaba a un circuito comercial grande y la película en ese circuito quedó chica, quedó entre dos aguas, chica para el circuito comercial y grande para el circuito independiente. El lanzamiento de la película fue muy costoso, casi como hacerla.


Estamos contentos con el resultado, pero hablando en términos comerciales, a la película no le fue increíble, pero para lo que fue el proyecto en su inicio, le fue muy bien. En un momento la película tomó un calibre que no habíamos esperado que tome al principio, fue ahí cuando quedó un poco grande.


Para una película echa de la manera en que se hizo es increíble que se haya estrenado en salas comerciales y la hayan visto 40 mil personas, ahora para ser una película con tanda televisiva en "Gran hermano" y gráficas en la calle fue una película que la tuvo que pelear como cualquier otra película argentina.

¿Pensaste, en un principio, una película mucho más chica y fue creciendo después de filmada?

Fue creciendo sobre la marcha. Teníamos la pre-calificación del INCAA y el riesgo era chico por el subsidio, pero es una película que cuando la filmamos solo teníamos nafta para terminar el rodaje.


Y después la película fue generando interés y entró TELEFE y, yo creo, que en mucha gente quedó la percepción de que "Fase 7" era una película de TELEFE, pero agarró la película terminada y participó del lanzamiento.


Es una película donde en el minuto 40 estalla una cabeza y esto también generó muchos conflictos en como venderla. Porque el que fue a ver una comedia se pegó un chasco y el que fue a ver una película de terror también. Es una mezcla de cosas, es áspera, es una comedia negrísima que para mi tiene cosas que son muy graciosas, pero nadie se ríe, es una película hasta antipática.


Pero me parece que dentro de todo le fue muy bien, yo estoy muy contento con la exposición que tuvo la película, tuvo una circulación en festivales interesante. Y en Estados Unidos tuvo estreno comercial en salas, la compró un blog que se llama "Bloody Disgusting" que tienen una serie de películas de género internacionales y estrenan una película por mes en 26 ciudades en circuito limitado, pero en salas, y después de ahí va a iTunes y Netflix. Algo hablado en castellano en Estados Unidos es muchísimo, porque los americanos no ven películas subtituladas y estrenan películas todo el tiempo, es como venderle naranjas a los paraguayos. Eso la verdad que fue interesante, la película tuvo una exposición internacional muy buena.
Todas las criticas destacaron el buen laburo de los actores, pero principalmente el de Yayo. ¿Cómo y cuando se te ocurrió que este podía ser Horacio y si en algún momento tuviste cierto temor sobre los prejuicios que podía acarrear su figura?

La verdad es que me estaba costando mucho dar con el actor para ese personaje, yo tenía una idea muy específica de como tenía que ser, era como mi criatura de todos los personajes, había echo un par de castings y no me cerraba nada.


Y un día, dando vueltas por Youtube a las 4 de la mañana, me encontré a Yayo diciendo "Esta es para vos" agarrándose los huevos y me pareció que tenia la violencia justa para el personaje, que arranca y no para, es un tipo que no le importa que piensan los demás, el tipo está convencido de lo suyo y no le interesa lo que piense el otro... un convencido. Y, la verdad, es que me pareció que era buenísimo para eso. Aparte era un personaje muy puteador y Yayo es el Maradona de las puteadas, y es cordobés igual que el personaje.


Lo conocí, me cayó muy bien, en persona no tiene nada que ver con la imagen que puede tener en tele, muy sencillo y muy predispuesto, él tenia muchas ganas de hacerlo. Le propuse trabajar con un coach actoral previo al rodaje, porque era mi primera experiencia como director de actores y no quería ser yo el que lo ablande. Ese mundo de actores de "Videomatch", que ya no están más por que se lo comieron los culos del bailando, son tipos que tienen mucho kilometraje.


Y después le toco bailar con la más fea, porque la película se filmó llegando al verano, en una ola de calor, estábamos en un lugar extremadamente reducido y él tenía que subir y bajar las escaleras con el traje puesto, sumado al chaleco anti balas y los borceguíes, pero funcionó muy bien.


Que sea un elenco variopinto llamó mucho la atención, que esté Luppi con Yayo es como la alta cultura y la cultura popular y Hendler, que es como un ícono del nuevo cine argentino.

Creo que Fase 7 debe ser la primera película Argentina que cita de manera directa a John Carpenter, pero también se vislumbra cierta influencia de Sam Peckinpah, George A. Romero y la iconografía de la ciencia ficción clásica. ¿Cuales fueron tus principales influencias a la hora de escribir y dirigir Fase 7?

Esas y Álex de la Iglesia, es evidente la relación que hay con “La comunidad” y el mecanismo de traer al género a una cosa más autóctona, que una trama de suspenso o de terror funcione inmersa en un universo cotidiano y al borde de lo grotesco, me parece que de tono esa es una referencia muy importante.


Soy muy fanático de Carpenter y Romero, son los directores que a mi más me gustan, también soy fanático de Leone, está el tema de la amistad, que es como el gran tema de Leone, pero no son cosas en las que pensé conscientemente al escribir el guion.


Creo que "El Eternauta" es la referencia que al momento de escribir fue la más consiente, es como una adaptación libre, sobre todo de la primera parte, que no se sabe lo que está pasando y el peligro es el otro, que se están matando entre ellos.


La primera versión del guion era mucho más chico, casi teatral, estaban ellos 2 en el departamento y entraban y salían los personajes. Después fue creciendo y ahí fue cuando tuve la oportunidad de salir y agregarle western. Y la referencia a Carpenter es en como filma, como mueve la cámara y la música, que fue una referencia muy consiente, pero fue más a la hora de la puesta en escena que durante su escritura.

Gran parte de la crítica se ha cansado comparando erróneamente a "Fase 7" con "Rec" y vos en decir que no la viste.

Me parece raro que la hayan comparado tanto con "Rec" porque "Fase 7" tiene muchas referencias claras de que agarrarse, incluso se me puede acusar de plagio un montón, pero me están acusando del crimen equivocado.


Me parece que o no vieron "Rec" o no vieron "Fase 7" o vieron el tráiler de las dos. Eso me habla también de la mediocridad que hay en los medios, porque no puede ser que me comparen con una película de hace dos años y no con "The Crazies" de Romero.

¿Como te llevás con las críticas más allá del caso particular de "Fase 7"?

Las leos y cuando son buenas me gustan y cuando son malas, no. Pero también hay críticas que leo y me pregunto que película vieron.

Hay una crítica particular de La Nación que decía que "Fase 7" no tenía conflicto.

La critica de La Nación la hizo un hombre de otra generación y "Fase 7" es una película molesta, es como que yo le ponga a mi viejo un disco de Anthrax a todo volumen y si, me va a decir “¿Que le pasa a este tipo?”. Me acuerdo que yo de chico escuchaba AC/DC y mi viejo me preguntaba a quien le estaban aprentando los huevos.


Al cine argentino siempre se lo critica de que no pasa nada y de repente hay una película que empieza con una pareja en un supermercado y termina con el fin del mundo, como que algo pasó en el medio. Pero son las reglas del juego, hay gente que las hace de un lugar serio y gente que no, que me parecieron mala leche.


Igual la critica grande, que es Clarín y La Nación, no empujó, pero cuando uno estrena una película pone la cabeza en la guillotina. Yo tengo que hacer el balance y da positivo.
"Fase 7" apareció en internet más o menos 3 meses después de haber sido estrenada. ¿Que opinas de la piratería? ¿La combatieron de alguna forma? 

La cuidamos mucho, hasta que la mandamos a Estados Unidos y la piratearon de ahí. Para mi hay que distinguir, primero que la copia que está circulando ahora es de muy mala calidad, tenía un sello de agua y para sacárselo hicieron un recorte y no quedo el encuadre original.


Por otro lado, a mi no me molesta que la gente se la baje, si no hay dinero de por medio y la vea en buenas condiciones, digamos que no le está haciendo mucho mal a la película. En definitiva, a mi lo que me importa es que la película se vea. De echo, hay películas que yo me tengo que bajar, porque sino no las puedo ver en ningún lado, si yo hoy quiero ver "El perro blanco" de Samuel Fuller no tengo donde ir a verla, no está editada, no quedan videoclubes que la tengan, excepto que me vaya a Liberarte.


Pero los manteros son una industria millonaria y hay gente que está haciendo mucha plata, no el mantero, pero vos pensá que atrás del mantero hay alguien que esta haciendo muchas copias para vender. Cuantas copias de una película hay por la cantidad de manteros, hay alguien que está produciendo DVDs en masa y está haciendo mucha guita y eso está mal, porque están haciendo guita con el laburo de otro.


Y me pasa lo mismo con Cuevana, quien entre a Cuevana a ver una película tampoco me molesta, porque ya está pagando por un servicio que es Internet, como si estuviese pagando por el cable, pero cuando Cuevana pone publicidad y está cobrando y facturando con mi película, aunque "Fase 7" todavía no está en Cuevana, pero cuando salga en DVS seguramente va a estar. Yo creo que Cuevana tiene que pagar al productor de la película, pero a mi no me tiene que pagar nada el que la ve, sino Cuevana que está usando mi producto para que lo veas y a vos como sujeto de consumo.


Mi opinión con respecto a la piratería es que en cuanto hay un lucro tiene que haber un beneficio para el que hizo la película, si vos entraste a un servidor y bajaste "Vendió su pistola y se compró un cementerio" no le estás haciendo mal a nadie, es más, creo que Giuliano Gemma va a estar contento, pero si hay alguien que ya está cobrando, ahí hay un problema grave que hay que blanquear para cerrar el circulo y ganar todos.


En lo que pasó con "Fase 7", vi la película en mantas y aparte decía dirigida por no sé quien, te arman una tapa, la película está alterada. Yo hable con un abogado y me dijo que ni siquiera las distribuidoras de DVD hacen nada y es muy difícil.

¿Que pensás de la nueva ley del INCAA de cobrarle más caro a los tanques americanos?

La verdad no la leí bien, obviamente me parece que hay que hacer algo. También hay que ser sincero y si uno hace una película que es una pieza de museo, no hay que pretender que el señor del Hoyts la tenga dos semanas en cartelera. Lo que está faltando es un buen circuito de exhibición, no como el que hay ahora que uno se tiene que ir al Cosmos en la calle Corrientes y no da ganas, la verdad, no da ganas, aparte son salas que no están buenas.


Ir al cine no es un sacrificio, a mi me gusta ir el fin de semana con mi mujer. Si uno quiere que esas películas tengan un público masivo, para mi hay que llevárselas, eso habría que revisarlo. También hay que ver que el costo de las entradas de películas nacionales sea menor, la pelea es muy desigual. Si una película es para determinado tipo de salas o no, es muy subjetivo, excepto en casos que es fácil discernir.


En mi caso, por ejemplo, tenías "Fase 7" y al lado "Rango", las dos a 30 pesos y si son 2 personas son 60 pesos, más pochoclo y estacionamiento ya son como 120 y si, vas a ver "Rango", que aparte está buenísima.


Hay que buscar  la manera de que las películas argentinas que pretendan salida comercial o valga menos la entrada o que haya un circuito de cines alternativo, que existe, pero que acá es muy pequeño, pero en Europa es más común. Yo he visto "La naranja mecánica" y después "Peeping Tom" de Michael Powell en una sala que era como el Hoyts y acá es impensado, no hay donde, falta apoyo del estado y alguna pata empresarial que esté interesada, que vea que ahí hay un negocio posible.

¿Trabajaste con cineastas como Pablo Trapero, Damián Szifrón y Gabriel Medina, que aprendiste de ellos y que cosas te sirvieron más a la hora de realizar "Fase 7"?

Aprendí mucho trabajando en el oficio, no es que trabajé con grandes maestros, pero de algunos directores aprendí mucho, la relación fue muy rica, de ida y vuelta.


Trabajé en películas que me gustaron mucho y otras que me parecieron una porquería, pero es el oficio y hay que trabajar.


La mayor herramienta a la hora de filmar la película fue mi trabajo como montajista, el resto era la primera vez en todo, si bien ya había echo un corto en el 95 en 16mm, lo monté en moviola, se escuchaba para el orto y también hice otro que ya ni me acuerdo.


Era todo bastante nuevo, siempre hice de cuenta que era el que más sabía de todo, pero la verdad es que no, si sabía de montaje y el conocimiento del lenguaje cinematográfico a través de ver muchas películas y de haber estudiado.

Imagino que Gabriel Medina fue un fuerte sostén para vos en el rodaje.

Si, es muy amigo mío, fue compañero en la facultad, yo trabajé en la película de él y él en la mía, me dio una mano grande.


Mi experiencia como montajista me dio la posibilidad de conocer gente y de generarle interés en el proyecto a gente de primera línea, entonces el fotógrafo, Lucio Bonelli, era buenísimo; el sonidista, Martín Grignaschi; la música de Guillermo Guareschi. Los actores no tenían más referencia sobre mí que mi trabajo como montajista, pero todo el equipo técnico fue copado y de mucha ayuda.


Igual, la experiencia del director es muy solitaria, porque al final del día todos se van a la casa y a vos te quedan los problemas, el asistente de dirección también la tiene dura, complicada, pero después la angustia es del director, aunque estés rodeado y te ayuden, estás solo.
Vamos a tus inicios. ¿Cuando decidiste estudiar cine y por qué?

Primero hice la carrera de computación en la ORT, me gustan las maquinas, entré al cine desde el mecanismo, de echo terminé siendo montajista que es lo más mecánico.


Pero lo primero fue hacer un curso en una escuela de FX para hacer máscaras y maquillaje pro-estético, porque mi idea era irme a Los Angeles para dedicarme a eso. Y después me enteré que existía la F.U.C., que en ese momento era muy nueva, mucho más chica, más barata, más accesible, daban becas y la isla de edición eran dos salas súper VHS, y mi experiencia de edición fue esa. Nosotros filmábamos en súper VHS y después íbamos a la isla lineal. Yo venia de una formación más rígida de matemática y física, me hablaban de ciencias sociales y para mi era chino.


Me hinché de las computadoras, porque básicamente me di cuenta que no había ni una chica alrededor, lo único femenino era las computadoras y me replantee seriamente el camino. Cuando empecé a ir sentía que me hablaban en chino, porque yo venía con una formación en cuanto a cine bastante intuitiva, me gustaban las de terror, pero no sabía por qué. Me gustaba la idea de hacer películas, como la idea de construir un artefacto, armar las piezas y ensamblar, pero no sabia bien por qué.

Perteneces a la generación más fructífera que dio la F.U.C. ¿Que cosas aprendiste estudiando allí, más allá de la parte técnica?

Hay muchísimas películas que no hubiese conocido sin ir a clases o tener contacto con pares. Yo estuve yendo durante 3 o 4 años todos los días con Llinás, Szifron y un montón más que ahora están trabajando. Toda una generación importante.

¿Qué consejos le darías a una persona que quiere dedicarse al cine en Argentina?

Primero que estudien, el que te dice que no, es como decir que no hay que leer libros, no hay que ir necesariamente a estudiar a la facultad, pero hay que ver de todo. A mi Carpenter me gusta como resultado de haber visto otras cosas y llegué a entender que ahí había algo que iba mas allá de un bicho que salía de la niebla.


Que filmen, ahora es muy fácil filmar, cuando yo estudiaba era una pesadilla, primero salía como el orto, ahora salís luz día y podes hacer que se vea bien o luz noche con un velador y una cámara de fotos, y haces un corto que sale bien. Y después, las posibilidades de post-producción de imágen y sonido en la computadora de tu casa, en mi época tenias que pagarle a un tipo que tenía una isla no lineal, le pagabas por hora como un taxi que baja la bandera. Los pibes de Farsa en esa parte son unos genios, le sacan agua a las piedras, eso es mucha experiencia.

¿Cual es tu próximo proyecto como director?

Tengo un guion escrito que se llama "Visitor", pero es muy grande y no creo que esa sea mi próxima película. La que creo que será mi próxima película la estoy escribiendo, va a ser de género policial. Pero todavía estoy con los papeles en el bolsillo como Minguito y no estoy en condiciones de revelar nada.

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