miércoles, 11 de enero de 2012

Asesinos Inusuales III: Muerte sobre el pavimento

Christine 

En 1982 un mundo feliz por el tierno E.T. vio atentada su alegría por la llegada de una cosa rescatada por John Carpenter y no tuvieron mejor idea que llamarlo “El pornógrafo de la violencia”.


Para su siguiente trabajo, decidió llevar al cine la historia de un auto maldito escrita por el célebre Stephen King, quien gracias a "Carrie" y "The Shining" ya era conocido en el cine.


Arnie es un típico adolescente perdedor que al regresar de la escuela, con sus gafas rotas por sus abusadores compañeros, encuentra un destartalado auto viejo.


Christine es un Plymouth Fury de 1957 rojo y abandonado en la casa de un anciano, que se lo vende por 250 dólares.


A poco tiempo de tener el auto, Arnie comienza una relación con una chica, su amigo Dennis casi queda parapléjico en un accidente deportivo y el auto decide vengarse de los abusadores por su cuenta.


Gracias a su puesta en escena y música, John Carpenter logra un film con su sello personal y esto convierte a “Christine” en una gran película de terror protagonizada por un auto y dirigida por un maestro.

Rubber 

Sin dudas, esta película muestra al asesino más letal e inusual que hemos tratado en esta trilogía.


Salido de la cabeza de un francés con algún tipo de trastorno, "Rubber" es un homenaje a la "ninguna razón" de las películas, y nos muestra los peligros de que una goma de auto tenga poderes... psicoquinéticos.


"Rubber" comienza con un grupo de gente viendo desde una distancia prudencial como un neumático se levanta del desierto y persigue a una chica por la carretera, volando con sus poderes todo lo que se cruce en su camino.


La policía encuentra los cuerpos dejados por la goma y comienza su operativo para atrapar al asesino.


Esta película esta llena de elementos "sin razón" y un humor que recuerda mucho a el de "Attack of the Killer Tomatoes".

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