viernes, 29 de noviembre de 2013

Instinto humano

Monkey Shines

Admito que cuando me decidí a ver esta película tenía una idea errada de para donde iba a ir, pero en ningún momento puse en duda su calidad, ya que detrás de la cámara estaba George A. Romero.


Allan Mann, un hombre con una vida bordeando la perfección, es arrollado por un camión y queda cuadrapléjico, y debido a la depresión intenta suicidarse.


Un científico amigo, ve en el estado de depresión de Allan una luz a sus experimentos
con una pequeña monita capuchina a la que intenta aumentar su inteligencia, considerando que al estar influenciada por otros monos no avanza en su nivel intelectual y utiliza a su amigo para estimularla.


La mona y Allan llegan a tener una relación muy cercana, tan cercana que de alguna forma se genera una simbiosis mental entre ellos, haciendo que Allan se enfurezca con quien sea mientras la mona esté cerca suyo.


Y en cuanto a la mona, esta se vuelve cada vez más inteligente y comienza a concretar la furia de Allan ante ciertas personas.


"Monkey Shines" es un claro ejemplo de que utilizando bien los recursos que se tienen a mano, se puede generar gran tensión e incomodidad en el espectador.

Cuando  no está atrapado en su propio universo zombie, George A. Romero hace grandes películas que quedan tapados por sus (4 de 6, brillantes) hambrientas creaciones.

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