viernes, 24 de abril de 2015

Fuego y sangre

Dragonslayer

A comienzos de los 80, la productora por excelencia de fantasía, Disney, se despachó con un film al que no tardaría en soltarle la mano debido a la aparición de sangre, desnudos y violencia.


La gran cantidad de efectos utilizados son perfectos y a la hora de que el terrible dragón muestra su figura, no decepciona a nadie.


Por incontables años, el pueblo de Urland ofreció vírgenes como tributo al dragón Vermithrax, para mantener su furia contenida.


Pero, cansados de estar bajo el yugo del dragón y perder a sus hijas, deciden pedirle ayuda a Ulrich, un poderoso hechicero.


Este acepta ayudar, pero un soldado del rey lo pone a prueba y Ulrich termina muerto, dejando a su aprendiz Galen destrozado.


Sin poder dejar a medio hacer la misión que su mentor aceptó, Galen comienza el camino heroico hacia la cueva del dragón.


"Dragonslayer" cumple al pie de la letra con todo lo necesario para crear un universo fantástico y no se priva de nada, ni siquiera de bromear con el cristianismo.

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