viernes, 8 de mayo de 2015

La mansión del tío Cassavius

Malpertuis

Durante la semana se cumplieron 100 años del nacimiento de Orson Wells y La Bestia considera que es un buen momento para recordarlo, sin caer en sus grandes clásicos.


Co-producción belga, francesa y alemana, hablada en holandés y con la participación de Orson Welles, debido al fanatismo del director Harry Kümel por su cine.


Estas fueron las bases para hacer una película fantástica retorcida, onírica, casi de ciencia ficción y teñida por el terror.


El viejo Cassavius, dueño de una gran fortuna y de la mansión Malpertuis, se encuentra en sus últimas horas de vida y quiere que todos sus herederos estén dentro del caserón para repartir la herencia.


Jan, el sobrino, reniega de su pasado y de su vida en Malpertuis, pero aún así el destino lo lleva a las garras de su tío, encontrándose con las más variopintas presencias dentro de la mansión.


Su propia hermana (con la que tiene una relación casi incestuosa), un taxidermista, los sirvientes y un hombre que vaga por la mansión protegiendo el fuego, son algunos de esos llamativos personajes.


Los días en la casa, lentamente, irán mostrando los verdaderos motivos y personalidades de sus extraños habitantes.


La amalgama que crea la película está perfectamente enmarcada con un diseño de arte y fotografía, oscuros y llamativos, que suman a los enrarecidos ambientes de las habitaciones infinitas que tiene la mansión de "Malpertuis".

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